Perú hacia el almacenamiento de energía: Su importancia y una nueva propuesta legislativa

*Licy Benzaquén Gonzalo1

A medida que los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera de nuestro planeta aumentan, también lo hacen las temperaturas medias globales y el nivel del mar. La combustión de carbón, gas natural y petróleo para obtener electricidad y calor es la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo, siendo el dióxido de carbono el principal contribuyente.

Así, uno de los caminos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero es la transición energética. La transición energética es un movimiento para la transformación del sector energético mundial de la base fósil a la de “cero carbono” en la segunda mitad de este siglo. Uno de los primeros pasos implementados por muchos países del mundo ha sido el desarrollo de centrales eléctricas basadas en fuentes renovables, como las fuentes eólicas, las solares, las térmicas, algunas hidroeléctricas en el caso del Perú, etc.

Sin embargo, otra forma de utilizar la energía de forma eficiente y siguiendo la línea de la transición energética, es el almacenamiento de energía. Actualmente, las formas más comunes de almacenamiento de energía son las baterías. Sin embargo, se utilizan sobre todo para dispositivos con una vida útil corta o media o que necesitan recargarse con frecuencia. Como la vida útil de estas baterías es limitada, se necesitan proyectos de inversión en almacenamiento de energía a gran escala.

El almacenamiento de energía está vinculado al uso eficiente de las energías renovables. En efecto, dado que las fuentes renovables proceden de la naturaleza, la generación de energía renovable dependerá también de diversos factores ambientales, como las estaciones del año, la meteorología o el momento del día en que la fuente esté disponible, como en el caso de la generación solar.

Por tanto, el almacenamiento permitirá que, en los momentos en que una determinada fuente renovable no esté disponible, se pueda utilizar la energía que se produjo y almacenó cuando esa fuente estaba disponible.

Actualmente, existen tecnologías que permiten transformar y almacenar mayores volúmenes de energía de forma eficiente. Por ejemplo, la tecnología hidroeléctrica de bombeo, es un sistema de almacenamiento a gran escala eficiente y genera cantidades importantes de energía limpia de forma rápida y económica. Por su parte, la tecnología de aire comprimido también consiste en instalaciones con un motor reversible que, en los momentos de exceso de energía, almacena el aire ambiente a altas presiones en cubículos subterráneos.

Otro tipo de tecnología de almacenamiento consiste en los supercondensadores, que son dispositivos capaces de almacenar grandes cantidades de energía eléctrica en forma de cargas electrostáticas, por lo que no hay reacciones químicas, y pueden cargarse y descargarse en pocos segundos. Son ideales para responder a los picos de demanda de energía o a breves interrupciones del suministro. Hay otros tipos de tecnologías de almacenamiento, como las baterías de litio, las cuales han sido denominadas como el «futuro del almacenamiento».

Actualmente, la empresa australiana Sun Cable se encuentra desarrollando el proyecto de almacenamiento de baterías y generación de energía solar más grande del mundo. Mediante este proyecto, se planea transferir la mayor parte de la producción eléctrica del norte de Australia hasta Singapur, que comprende una distancia de aproximadamente 5,000km de distancia, con un presupuesto de más de 19,700 millones de euros.

Dicho proyecto consiste en realizar una instalación de generadores de 20 GW de energía solar a gran escala, y hasta 42 GWh en capacidad de almacenar baterías. Luego, estas baterías serán exportadas por medio de una transmisión aérea de 800 MW o mediante un cable subacuático de 4000km de longitud hasta Singapur2.

Este es el proyecto de generación solar y almacenamiento de energía más grande del planeta, y generará unos catorce mil (14.000) puestos de trabajo. Además, impulsará la generación de energía en Australia, y se aprovechará la gran cantidad de rayos solares que caen sobre el territorio australiano3.

Por otro lado, en Sudamérica, Chile ya introdujo en su marco regulatorio el concepto de sistemas de almacenamiento de energía como la actividad independiente que implica un “equipamiento tecnológico capaz de retirar energía desde el sistema eléctrico, transformarla en otro tipo de energía, y almacenarla con el objetivo de, mediante una transformación inversa, inyectarla nuevamente al sistema eléctrico, contribuyendo con la seguridad, suficiencia o eficiencia económica del sistema»4.  

Con respecto al marco regulatorio peruano, el Ministerio de Energía y Minas ha aprobado un Proyecto de Ley que introduce el concepto de almacenamiento de energía en nuestra regulación5 (en adelante, el “Proyecto”). En la Exposición de Motivos del Proyecto, se introduce el concepto de sistemas de almacenamiento reconociendo su implementación en los mercados más desarrollados, como el europeo y el norteamericano.

En tal sentido, a la fecha, no existe regulación que haya definido el “almacenamiento eléctrico” en el Perú, sus incentivos, beneficios y obligaciones. Por esto, mediante el Proyecto, se busca incluir las definiciones legales del “Sistema de Almacenamiento de Energía”, de la siguiente manera:

“Sistema de Almacenamiento de Energía.- Equipamiento tecnológico que es capaz de retirar energía desde el sistema eléctrico, transformarla en otro tipo de energía y almacenarla con el objeto de convertirá nuevamente en energía eléctrica, cuando sea necesaria, e inyectarla nuevamente al sistema eléctrico, contribuyendo con la seguridad, suficiencia o eficiencia económica del sistema eléctrico”.

El almacenamiento de energía se introduce entonces como un mecanismo que permitiría incrementar la flexibilidad de sistemas eléctricos y otorgar el balance adecuado al parque generador del SEIN. Ello porque, el incremento de la generación con fuentes renovables como las no convencionales en el mercado eléctrico, agrega un nivel de incertidumbre en la operación de los sistemas eléctricos.

No obstante, pese a no existir regulación vigente que contemple el almacenamiento de energía, en el Perú, en enero de 2021 se inauguró el primer Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías de Litio-Lon (BESS) de gran capacidad en el distrito de Ventanilla, situado en la provincia constitucional del Callao. Esto es positivo, ya que el mercado se está moviendo en la dirección correcta con respecto a la generación eficiente de electricidad y la preservación del medio ambiente.

Así, es importante que nuestra regulación y las políticas que implemente el Estado vayan de la mano con el avance de las nuevas tecnologías cuya implementación generaría beneficios económicos, además del impacto positivo en el medio ambiente. Si bien la inclusión de la definición del “sistema de almacenamiento de energía” es un primer paso, quedaría pendiente establecer un marco regulatorio que promueva e incentive la implementación de más sistemas de almacenamiento para brindar mayor confiabilidad al SEIN. En la misma línea, dicha marco regulatorio debe promover el libre mercado y la libre competencia.


[1] Con la colaboración de Flavia Scaramutti Rodriguez

[2] https://elperiodicodelaenergia.com/australia-singapur-acuerdo-exportar-via-submarina-energia-verde/

[3] https://utopiaurbana.city/2022/06/30/australia-y-el-proyecto-solar-mas-grande-del-mundo/

[4] Ley N° 20936

[5] Con fecha 29 de junio del 2022, se publicó en el Diario Oficial el Peruano la Resolución Ministerial N° 227-2022-MINEM/DM, que aprueba la publicación del proyecto de la “Ley que modifica la Ley N° 28832, Ley para asegurar el desarrollo eficiente de la Generación Eléctrica

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